
República Dominicana celebró el Día Nacional de la Biblia con una multitudinaria concentración

República Dominicana volvió a celebrar el Día Nacional de la Biblia con distintas actividades religiosas que tuvieron como eje el valor de las Escrituras en la vida personal, social e institucional del país.
La efeméride se conmemora cada 27 de septiembre y fue establecida mediante la Ley 204-84. Uno de sus elementos centrales es la presencia de una Biblia abierta en el escudo nacional, un símbolo destacado durante la jornada por dirigentes religiosos.
Este año, la celebración incluyó la XIX Marcha-Concentración en sectores de la zona norte del Distrito Nacional y una concentración nacional en el Pabellón de Voleibol del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, encabezada por el presidente Luis Abinader.
Las actividades reunieron a cientos de familias, congregaciones y organizaciones cristianas en un ambiente marcado por cánticos, oraciones y reflexiones sobre el papel de la Biblia en la vida personal y colectiva.
En el acto central participaron autoridades y representantes de distintas denominaciones, entre ellos Abinader, Milcíades Franjul, enlace del Poder Ejecutivo con las Iglesias Evangélicas y coordinador del Gabinete de la Familia, y Alejandro Valera Carmona, representante de la Iglesia Católica, quien estuvo a cargo de la lectura bíblica.
La presencia del presidente tuvo además un componente institucional. Por sexto año consecutivo, Abinader recibió en nombre del Gobierno la celebración y, en esta oportunidad, un reconocimiento otorgado por la Comunidad Cristiana Nacional por abrir las puertas del Palacio Nacional para la conmemoración.
También participaron referentes del liderazgo evangélico dominicano, entre ellos Reynaldo Franco Aquino, presidente de la Alianza Evangélica Dominicana Feliciano Lancer, presidente del CODUE Rafy Paz, presidente de CONEDO Adolfo Mateo, presidente de CONACOPE Carmen Checo, directora de la Sociedad Bíblica Dominicana y Lorenzo Mota King, director del Servicio Social de Iglesias.
Los representantes religiosos coincidieron en destacar la Biblia como un marco ético que, desde su perspectiva, debe orientar la vida institucional del país. Franco Aquino sostuvo que millones de personas encuentran en sus enseñanzas “esperanza, paz, libertad y propósito”, además de remarcar el significado de su presencia en el escudo nacional.
Franjul, por su parte, señaló que principios como justicia, solidaridad, responsabilidad y servicio deben acompañar las políticas públicas y la convivencia social.
Durante su intervención, Abinader centró su mensaje en una frase que marcó la jornada: “El Gobierno pasa, los hombres pasan, pero Dios permanece”.
El presidente también afirmó que su fe constituye una guía diaria en su vida pública y que mantiene la oración como una práctica cotidiana, tanto al comenzar como al terminar cada jornada. Además, pidió bendiciones para República Dominicana y para el mundo.
La celebración también puso de manifiesto la participación de las iglesias cristianas en distintos ámbitos de la vida nacional, entre ellos programas comunitarios y de asistencia social, trabajo con familias y jóvenes, acompañamiento a sectores vulnerables, jornadas de oración y acciones vinculadas con valores y principios morales.
La marcha y la concentración nacional, junto con el reconocimiento entregado al presidente, reflejaron la presencia de las iglesias como actores sociales y como interlocutores dentro de la vida pública dominicana.
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