A 70 años de su estreno, Los Diez Mandamientos sigue siendo un clásico bíblico que atraviesa generaciones

Estrenada en 1956 y dirigida por Cecil B. DeMille, la monumental película protagonizada por Charlton Heston llevó la historia de Moisés a millones de espectadores. Sus efectos visuales, su despliegue cinematográfico y su fuerte contenido espiritual la convirtieron en una de las producciones bíblicas más recordadas de la historia del cine.
Hace 2 horas Cine y Series


En 2026 se cumplen 70 años del estreno de Los Diez Mandamientos, una de las películas bíblicas más importantes de la historia del cine. Dirigida por Cecil B. DeMille y protagonizada por Charlton Heston, la superproducción estrenada en 1956 convirtió la historia de Moisés en un espectáculo cinematográfico de enorme impacto y dejó una huella que permanece hasta la actualidad.

La película recorre la vida de Moisés desde su rescate en el río Nilo y su crianza como príncipe de Egipto hasta el descubrimiento de su origen hebreo, su llamado por parte de Dios, las plagas sobre Egipto, la liberación del pueblo de Israel y la entrega de las Tablas de la Ley en el monte Sinaí.

La producción fue la última película de Cecil B. DeMille, quien ya había llevado esta historia al cine en una versión muda realizada en 1923. Para la nueva adaptación, el director apostó por una producción de dimensiones extraordinarias para su época, con un presupuesto cercano a los 13 millones de dólares, convirtiéndola en una de las películas más costosas realizadas hasta entonces.

El reparto estuvo encabezado por Charlton Heston como Moisés, Yul Brynner como el faraón Ramsés y Anne Baxter como Nefretiri. También participaron reconocidos actores como Edward G. Robinson, Yvonne De Carlo, Debra Paget, John Derek y Vincent Price.

La película fue rodada utilizando VistaVision y Technicolor, formatos que permitían obtener una imagen de gran calidad para los estándares de la época. La producción involucró a miles de extras y una enorme cantidad de animales, además de escenarios construidos en estudios y filmaciones realizadas en Egipto y la península del Sinaí.

Uno de los momentos más recordados es la apertura del Mar Rojo. La secuencia fue realizada mediante una combinación de efectos prácticos, grandes volúmenes de agua, miniaturas, pinturas, proyecciones y composiciones ópticas. El trabajo de efectos visuales estuvo a cargo de John P. Fulton y recibió el Óscar en esa categoría.

El resultado fue una película que combinó espectáculo, drama y una marcada dimensión religiosa. DeMille presentó la historia de Moisés como un relato sobre la libertad, la fe y la obediencia a Dios, temas que contribuyeron a que la producción trascendiera su época.

Los Diez Mandamientos fue la película más taquillera de 1956 y recibió siete nominaciones a los premios Óscar, incluida la de Mejor Película. Finalmente obtuvo el premio a los Mejores Efectos Visuales. Décadas después, en 1999, fue incorporada al Registro Nacional de Cine de Estados Unidos por su relevancia cultural, histórica y estética.

Su impacto también se extendió a la televisión. Durante décadas, la película se convirtió en una tradición de Semana Santa y Pascua en numerosos países, hasta quedar asociada a esas fechas en el imaginario de millones de espectadores.

A 70 años de su estreno, la película continúa disponible en distintas plataformas digitales y también puede encontrarse en ediciones restauradas de alta definición. Aunque las opciones de visualización varían según el país, su vigencia demuestra que la historia de Moisés y la manera en que fue llevada a la pantalla por DeMille todavía conservan una capacidad particular para conectar con nuevas generaciones.

Los Diez Mandamientos permanece así como mucho más que una superproducción de Hollywood. Es una obra que combinó la ambición del cine épico con una historia bíblica de profundo significado espiritual y que, siete décadas después, continúa formando parte de la memoria cultural y religiosa de millones de personas.