












Representantes de las Alianzas Evangélicas Mundial y Europea viajaron a Ucrania y participaron en el tercer Desayuno Nacional de Oración, realizado en Kiev y encabezado por el presidente ucraniano Volodymyr Zelenski.
La delegación estuvo integrada, entre otros líderes, por Botrus Mansour, secretario general de la Alianza Evangélica Mundial, y Jan Wessels, secretario general de la Alianza Evangélica Europea. Ambos llegaron al país junto con un grupo de diez dirigentes evangélicos y recorrieron distintas zonas afectadas por la guerra.
Durante los primeros días de la visita estuvieron en Lviv e Irpin, donde observaron las consecuencias del conflicto y conocieron el trabajo desarrollado por iglesias evangélicas para asistir a la población. También visitaron Bucha y posteriormente se trasladaron a Kiev.
En la capital, los líderes experimentaron directamente la situación de seguridad provocada por la guerra. Durante una de las jornadas sonaron las sirenas de alerta por un posible ataque con misiles rusos y tuvieron que refugiarse junto a otras personas en una estación de metro.
Mansour describió la experiencia como una combinación de profunda tristeza por el sufrimiento causado por la guerra y, al mismo tiempo, de aliento al conocer la perseverancia de las iglesias ucranianas. Los dirigentes evangélicos señalaron que viajaron con el propósito de animar a los creyentes locales, pero que terminaron siendo ellos mismos alentados por su fe, compromiso y trabajo humanitario.
Durante el Desayuno Nacional de Oración, Mansour realizó una oración en árabe en representación de la comunidad evangélica mundial. Pidió que quienes apoyan a Ucrania no abandonen sus esfuerzos y continúen orando y trabajando por la paz.
El encuentro contó con más de 1.500 participantes procedentes de 17 países. Entre ellos estuvieron dirigentes políticos y religiosos, funcionarios ucranianos, miembros del clero, militares y capellanes, familiares de soldados fallecidos, representantes de organizaciones benéficas y líderes juveniles.
Durante su intervención, Zelenski destacó el valor de la oración como un espacio común para expresar las preocupaciones de las personas y pidió a los participantes que mantuvieran su apoyo a Ucrania. También solicitó oraciones por los prisioneros de guerra ucranianos, por los soldados que se encuentran en el frente y por el regreso de quienes están combatiendo.
El mandatario rindió además homenaje a los capellanes militares ucranianos y reconoció el papel desempeñado por las iglesias durante la guerra, señalando que se han convertido en refugios seguros para numerosas personas en distintas regiones del país.
La delegación evangélica también participó en las actividades por el 35º aniversario de la independencia de Ucrania. En ese contexto, líderes cristianos, judíos y musulmanes participaron de una oración junto a Zelenski en la iglesia de Santa Sofía.
Las actividades reunieron además a representantes internacionales, entre ellos el presidente de Lituania, Gitanas Nausėda, la primera ministra de Estonia, Kristen Michal, y representantes del Senado y el Congreso de Estados Unidos.
Al finalizar la visita, los líderes de las alianzas evangélicas renovaron su llamado a los cristianos de distintos países a mantener sus oraciones por el pueblo ucraniano y por las iglesias que continúan desarrollando tareas de acompañamiento y asistencia en medio de la guerra.