Absuelven en Londres a un cristiano acusado por repartir un tratado bíblico en Soho

Richard Johnson, de 72 años, fue declarado inocente tras ser acusado de distribuir un folleto sobre Sodoma y Gomorra. El tribunal consideró que, aunque el contenido podía resultar ofensivo, no alcanzaba el umbral necesario para constituir un delito.
Hace 11 horas Actualidad


Richard Johnson, un cristiano evangélico británico de 72 años, fue absuelto de los cargos que enfrentaba por distribuir folletos cristianos en el distrito de Soho, Londres. El caso puso en debate los límites de la libertad de expresión y religiosa y la aplicación de la legislación sobre orden público en contextos de diversidad social.

La acusación se originó en abril de 2025, cuando Johnson recorrió el West End y repartió distintos folletos por Soho. La mayoría abordaba cuestiones ajenas a la homosexualidad, como el alcoholismo. Sin embargo, uno de ellos, titulado “Doom Town” —“Ciudad condenada”—, presentaba el relato bíblico de Sodoma y Gomorra y trataba cuestiones relacionadas con el pecado, el juicio y la salvación.

Dos personas denunciaron el contenido por su enfoque sobre la práctica de la homosexualidad como contraria a la ética cristiana. Los denunciantes sostuvieron que se trataba de un discurso de odio y plantearon que Soho debía ser considerado un “espacio seguro” para la comunidad LGBT frente a ese tipo de mensajes.

El Servicio de Fiscalía de la Corona llevó adelante el caso bajo la sección 4A de la Ley de Orden Público, que contempla como delito determinadas palabras o comportamientos amenazantes, abusivos o insultantes.

Durante el juicio, la defensa sostuvo que no existe un estándar legal específico para Soho y que los derechos a la libertad religiosa y de expresión deben aplicarse de manera uniforme en Londres.

Tras una jornada completa de juicio, realizada el 4 de septiembre de 2026, los magistrados concluyeron que el material podía resultar ofensivo y generar molestias, pero que no alcanzaba el umbral necesario para constituir un delito. El tribunal señaló que no se había acreditado una conducta amenazante ni una intención de intimidación y recordó que la ofensa, por sí sola, no convierte un discurso controvertido en un acto criminal.

El Christian Legal Centre, que representó a Johnson, celebró la absolución como una defensa de los derechos religiosos y de expresión. Su directora ejecutiva, Andrea Williams, advirtió sobre las consecuencias que podría tener aceptar la noción de “espacios seguros” como criterio legal, al considerar que podría generar ámbitos donde determinados discursos fueran juzgados con estándares diferentes.

En su declaración, Johnson relató que fue abusado sexualmente durante su infancia en un internado y que posteriormente mantuvo actividades sexuales con personas del mismo sexo durante muchos años. Más tarde se casó y tiene un hijastro y nietos políticos. Según explicó, con algo más de cincuenta años abrazó la fe en Jesús y dejó su antiguo estilo de vida bisexual. A partir de entonces comenzó a evangelizar y a compartir con otras personas la experiencia que, según sus palabras, había transformado su vida.

Desde 2007 distribuye literatura cristiana en Inglaterra y Europa. Calcula que ha repartido más de 100.000 folletos y afirma haber mantenido numerosas conversaciones positivas, además de haber visto a una decena de personas convertirse a Jesús a través de su labor. También señaló que nunca había sido arrestado ni advertido por la policía por distribuir folletos antes de esta acusación.

“Amar es decir la verdad, aunque el mensaje ofenda”, declaró Johnson después de conocer el veredicto.

La resolución mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre la protección de colectivos y la libertad de expresión en espacios públicos diversos. Para la defensa, el caso confirma que ningún lugar puede convertirse en un “espacio sagrado” donde se apliquen estándares distintos a discursos que, aunque controvertidos, sean legales.