Milei inauguró con una iglesia bautista el mayor templo evangélico de la Patagonia, en Neuquén

El presidente participó del acto en el auditorio de la Iglesia Bautista Jesús es Rey, con capacidad para 4.000 personas. El pastor Hugo Márquez prometió orar por él "más allá de simpatías o diferencias".
Hace 7 horas Actualidad

El presidente Javier Milei participó el pasado sábado en la inauguración del nuevo auditorio de la Iglesia Bautista Jesús es Rey, en la provincia de Neuquén. El acto coincidió con el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes y se realizó a una semana de la visita del papa León XIV al país, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre.

Las familias de la congregación, que pastorea Hugo Márquez, costearon el nuevo templo, con capacidad para 4.000 personas, el mayor de la Patagonia. La iglesia está por cumplir 90 años como congregación organizada, de ella nacieron más de diez iglesias y mantiene una escuela con 1.700 alumnos y una clínica con 30 especialidades. "Celebramos haber concretado este sueño después de 15 años de esfuerzo", señaló la senadora nacional Nadia Márquez, hija del pastor y expastora de la congregación, que pertenece a La Libertad Avanza y figura en la estrategia libertaria para disputar la gobernación de Neuquén en 2027.

Acompañaron al presidente su hermana Karina Milei, secretaria general de la Presidencia el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa. Al terminar el acto oficial, la congregación celebró en privado la inauguración.

Milei mantiene una relación estrecha con la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA), que en diciembre de 2023 firmó un convenio de asistencia social con el Ministerio de Capital Humano. En julio de 2025 ya había inaugurado otro templo evangélico, de la Iglesia Cristiana Universal, en la provincia del Chaco. Según el Barómetro de Religiones y Creencias de la Universidad de Buenos Aires, el 17,4 % de la población argentina se considera evangélica. La visita se interpreta como un nuevo gesto hacia esa comunidad de cara a las elecciones de 2027, en las que Milei buscará la reelección. "Nosotros ya hemos cumplido con nuestras promesas y somos claros a lo que ofrecemos para un segundo mandato", aseguró durante el acto.

En su discurso, el mandatario elogió el servicio de la congregación a su entorno. "Una sociedad libre es también una sociedad que ayuda, como ustedes lo hacen cada día", añadió. Se apoyó en pasajes bíblicos, como las tentaciones de Jesús en el desierto o la puerta estrecha, para explicar lo que denomina "la moral como política de Estado": según planteó, sus decisiones, también las económicas, deben responder a lo que es justo y no a lo políticamente rentable. "Respetar los derechos a la vida, la libertad y la propiedad a rajatabla es justicia. Ese es nuestro norte", afirmó. Defendió el equilibrio de las cuentas públicas como obligación moral con las próximas generaciones y los más vulnerables, se comprometió a reducir impuestos a medida que lo permita la situación fiscal y advirtió, frente a las promesas atribuidas al populismo, que "el Paraíso de un día para el otro no existe".

También dio la bienvenida al Papa: "Lo esperamos con los brazos abiertos", dijo, y presentó su visita como una ocasión para reflexionar sobre los principios judeocristianos. Pese a ese gesto, el Gobierno mantiene diferencias con la Iglesia católica argentina, cuyas autoridades criticaron en varias ocasiones la situación social del país en el marco del programa económico de Milei.

Tras el discurso, el pastor Hugo Márquez se dirigió al presidente con un mensaje centrado en el peso de gobernar. Con tono cercano, reconoció que no le gustaría verse en su lugar, porque si dirigir una iglesia ya es difícil, no imagina la carga personal, familiar y de gestión que implica dirigir un país. Recordó que los creyentes tienen el mandato bíblico de orar por quienes gobiernan, que la congregación lo hizo con los presidentes anteriores y lo seguirá haciendo con los que vengan, al margen de las preferencias políticas. "Dios no es el Dios de los cultos, es el Dios del universo, de la tierra, del gobierno, de la empresa", afirmó.

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