












Cristianos de distintas congregaciones y generaciones participaron en Buenos Aires de una nueva edición de Marcha por Jesús, un movimiento internacional nacido en Londres en 1987 y extendido posteriormente a diferentes países.
Argentina se incorporó a esta movilización en 1994 y desde entonces se realizaron distintas ediciones. Este año, alrededor de 150 micros llegaron desde diferentes puntos del país para participar de la jornada y recorrer las calles de la capital argentina.
Uno de los objetivos expresados por los organizadores fue levantar públicamente el nombre de Jesús y orar por Argentina. El recorrido comenzó en Plaza de Mayo, donde se encuentra la Casa de Gobierno, y llegó hasta el Congreso, lugar en el que se debaten y votan las leyes.
“Estamos orando y clamando que las decisiones que se tomen en ese lugar van a tener que ver con una Argentina sana, restaurada, prosperada”, explicó Lali Gómez, integrante del equipo organizador.
La actividad también contó con la participación de autoridades y representantes de la comunidad. Pilar Bosca, secretaria de Culto de la Ciudad de Buenos Aires, señaló que la marcha representa una celebración que brinda esperanza y nuevos aires a los ciudadanos.
Para quienes participaron, la jornada fue además un espacio para compartir públicamente su fe, fortalecer los vínculos familiares y recordar lo que Dios ha hecho en sus vidas.
“Es una gran oportunidad de salir a la calle y decir públicamente: Jesús es mi bandera”, expresó uno de los asistentes.
La nueva edición de Marcha por Jesús concluyó con una convocatoria marcada por la oración, la participación de creyentes de diferentes lugares del país y el mensaje de esperanza expresado por sus organizadores y participantes.