Virginia debate una enmienda que busca incorporar el derecho al aborto en su Constitución

Mientras avanza la votación anticipada para las elecciones de medio término, pastores, profesionales médicos y organizaciones civiles exponen posiciones contrapuestas sobre la Enmienda 1, que modificaría el marco constitucional estatal.
Hace 9 horas Actualidad

Virginia atraviesa un nuevo debate sobre el aborto con la votación de la Enmienda 1, una propuesta que busca incorporar su protección legal en la Constitución estatal. En el contexto de las elecciones de medio término, distintos sectores religiosos, médicos y políticos llaman a los ciudadanos a pronunciarse sobre la medida.

Entre quienes se oponen se encuentra el pastor Gary Hamrick, de la capilla Cornerstone, en Leesburg, quien alienta a su congregación a votar en contra de la enmienda. Más de 150 pastores firmaron una carta abierta en la que instan a los electores a rechazarla.

“Cuando se promulgan políticas malvadas y los cristianos se quedan de brazos cruzados, no tenemos a quién culpar sino a nosotros mismos”, expresó Hamrick. También manifestó su deseo de que el estado y el país actúen de una manera que, desde su perspectiva, honre a Dios.

Desde 2022, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos revocó el fallo Roe contra Wade, las decisiones sobre la legislación del aborto quedaron en manos de cada estado. Según el material original, trece estados lo han prohibido, mientras que en Virginia sigue siendo legal. Sus defensores sostienen que incorporar esa protección en la Constitución estatal permitiría mantenerla.

La propuesta también cuenta con el respaldo de profesionales de la salud. Unos 300 médicos y otros integrantes del ámbito sanitario de Virginia firmaron una carta para promover el voto afirmativo. Entre ellos se encuentra la doctora Kimi Chernoby, quien sostiene que las decisiones sobre los embarazos deben corresponder a las mujeres y sus pacientes, y cuestiona que el acceso a la atención dependa de quién gobierne el estado.

Sin embargo, la enmienda también enfrenta objeciones dentro del sector médico. La coalición Virginia Medical Professionals for Women's Safety, recientemente creada, recomienda votar en contra. El doctor Timothy Boley, especialista en medicina materno-fetal, advirtió que la medida podría permitir que personas sin licencia practicaran abortos en lugares sin inspecciones médicas.

Los detractores también cuestionan la redacción de la propuesta. El delegado republicano Terry G. Kilgore, líder de la minoría de la Cámara de Representantes, pidió a los votantes que lean tanto el texto como la explicación incluida en la boleta. Según afirmó, el uso del término “individuos” en lugar de “adultos” podría tener consecuencias sobre los derechos de los menores y el consentimiento de sus padres.

Olivia Gans Turner, presidenta de la Sociedad de Virginia para la Vida Humana, manifestó además su preocupación por la posibilidad de que la enmienda limite el procesamiento de personas que ayuden a realizar abortos. En su opinión, esto podría dificultar la responsabilidad legal en casos que involucren a menores.

Otro de los cuestionamientos se refiere a los abortos durante el tercer trimestre del embarazo. Los opositores sostienen que la iniciativa modificaría las exigencias actuales, que requieren el acuerdo de tres médicos para un aborto tardío, al permitir que la decisión dependa de uno solo. Victoria Cobb, presidenta de The Family Foundation, también criticó que el texto utilice el término “proveedor” sin especificar que deba tratarse de un médico.

En paralelo, el Founding Freedoms Law Center lleva ante los tribunales una impugnación relacionada con el funcionamiento del resumen de la propuesta en la boleta electoral, al considerar que su redacción resulta engañosa.

De este modo, la Enmienda 1 concentra posiciones enfrentadas sobre el alcance de los derechos reproductivos, las condiciones para acceder a un aborto y las garantías legales que deberían establecerse en la Constitución de Virginia.