Quilmes reunió a 500 líderes evangélicos para abordar los desafíos de la niñez y la adolescencia

El Primer Congreso de Niñez, Adolescencia, Familia y Educación convocó a pastores, líderes y especialistas en la Iglesia Ríos de Vida. La jornada incluyó plenarias, exposiciones y 16 mesas temáticas sobre pobreza, educación, salud mental, adicciones, violencia y abuso.
Hace 11 horas Actualidad


Con la participación de 500 pastores, líderes y referentes ministeriales, se realizó en la Iglesia Ríos de Vida de Quilmes el Primer Congreso de Niñez, Adolescencia, Familia y Educación, organizado por ACIERA. El encuentro tuvo lugar el sábado 12 de septiembre y combinó formación, adoración y trabajo interdisciplinario para abordar distintas problemáticas relacionadas con la infancia y la adolescencia en Argentina.

El auditorio recibió a contingentes provenientes del conurbano bonaerense, la Ciudad de Buenos Aires y distintas ciudades del interior del país. El programa incluyó plenarias, charlas y 16 mesas temáticas, con más de 30 expositores que brindaron herramientas para el acompañamiento integral de las nuevas generaciones en las iglesias locales.

El encuentro se desarrolló en un contexto de creciente reconocimiento institucional del aporte evangélico a la educación y la protección de la infancia. En ese marco, el Senado de la Nación realizó recientemente un homenaje a más de 110 escuelas evangélicas del país, destacando su trayectoria educativa, social y cultural.

Durante la primera plenaria, Rubén Del Re, director general de la Sociedad Bíblica Argentina, habló sobre espiritualidad, acompañamiento y realidad social. Destacó la importancia de aprovechar las oportunidades para compartir la Palabra con adolescentes y prestar atención a las señales de desconexión emocional. También remarcó el papel espiritual de madres y abuelas, a partir del ejemplo bíblico de Eunice y Loida.

Del Re señaló además que solo el 10% de los estudiantes termina la escuela en tiempo y forma, que uno de cada cuatro no finaliza la secundaria y que cuatro de cada diez adolescentes presentan señales de alerta social. También indicó que el 30% de las consultas por depresión corresponden a jóvenes y que la cifra asciende al 48% entre hijos de padres adictos.

El pastor Gabriel Coria abordó el hambre infantil y presentó datos de UNICEF que, según explicó, reflejan la situación de millones de niños en el país: 5,1 millones en pobreza, 1,1 millones en indigencia y siete de cada diez familias endeudadas para poder comer. También señaló que la pobreza infantil se encuentra 14 puntos por encima de la media nacional.

La pastora Paula Pradas expuso sobre educación y sus desafíos para la niñez y la adolescencia. Por su parte, el pastor Amílcar Matosian trató el suicidio juvenil, presentó cinco mitos vinculados con esta problemática y llamó a las iglesias a constituirse en “comunidades saludables, sin juzgar”, con un acompañamiento activo de los menores.

Miriam Domínguez, de la Fundación Manada, habló sobre disforia de género y salud emocional. Durante su exposición cuestionó la difusión indiscriminada de discursos relacionados con esta temática y planteó su posición sobre la cuestión.

El cierre de las plenarias estuvo a cargo de Christian Hooft, presidente de ACIERA, quien instó a la Iglesia a mantenerse alerta ante amenazas y oportunidades y llamó a “soltar palabras de fe” sobre los niños y sembrar una visión de esperanza en las nuevas generaciones.

Las 16 mesas temáticas permitieron profundizar contenidos específicos. Entre ellos estuvieron la educación cristiana en el hogar y la iglesia; prevención y detección temprana de abuso sexual infantil, adicciones, violencia y trata; misión hacia la niñez, adolescencia y familia; protocolos ante situaciones de abuso y violencia; educación inclusiva, neurodivergencias y discapacidad; habilidades para el mundo laboral y emprendedurismo; oración; nuevas tecnologías, redes sociales e inteligencia artificial; organización de espacios para niños y adolescentes; deportes; educación sexual integral con valores cristianos; arte; legislación y derechos del niño; salud mental y pastoral de la niñez.

El Congreso buscó así reunir formación, acompañamiento espiritual, prevención y acción social en torno a las necesidades de niños y adolescentes.