












Evangeline Lilly, conocida por sus papeles en la serie “Lost” y las películas de “El Hobbit”, decidió alejarse de Hollywood en 2020, después de alcanzar una destacada trayectoria en la industria del entretenimiento. Seis años después de tomar esa decisión, la actriz afirma que atraviesa una etapa de transformación personal, marcada por su fe y por el deseo de dedicar más tiempo a actividades que considera significativas.
En declaraciones recogidas por CBN News, Lilly recordó que desde los 26 años había logrado concretar muchas de las metas que se había propuesto. Sin embargo, explicó que la decisión de abandonar su carrera como actriz no estuvo exenta de incertidumbre. Cuando se publicó una retrospectiva sobre su trayectoria en 2024, ya llevaba cuatro años retirada y todavía atravesaba un prolongado período de adaptación.
La intérprete reconoció que no podía anticipar todas las consecuencias de alejarse de una carrera exitosa. Entre sus principales temores estaba renunciar al poder, la influencia y las posibilidades económicas que había conseguido a través de su trabajo.
También describió la dificultad de abandonar el reconocimiento público. Según explicó, recibir el afecto y la admiración de la gente puede resultar gratificante, pero alejarse de esa experiencia exige tomar una decisión firme. Aunque admitió haber atravesado momentos de miedo intenso y dudas sobre el camino elegido, sostuvo que finalmente actuó con una profunda convicción.
Antes de dedicarse a la actuación, Lilly había estudiado ciencias políticas y relaciones internacionales. En aquella etapa, contemplaba la posibilidad de convertirse en misionera, trabajar en el ámbito humanitario o desarrollar una carrera diplomática.
La actriz explicó que siempre había deseado contribuir de manera directa a mejorar la vida de otras personas. Si bien reconoce que el trabajo de los intérpretes puede influir positivamente en el público, afirmó que buscaba una forma de impacto más cercana y concreta. En ese sentido, señaló que ha realizado 22 años de trabajo humanitario directo en Ruanda y manifestó su intención de continuar ayudando a las personas a sanar y encontrar plenitud.
Lilly también expresó su preferencia por una vida más tranquila y por desarrollar proyectos propios, en lugar de permanecer constantemente frente a las cámaras. Aseguró que nunca se sintió cómoda con la fama y que siempre la consideró el precio que debía pagar por los beneficios económicos de la profesión.
En esta nueva etapa, afirmó sentirse liberada y experimentar una confianza y una entrega totales, convencida de que Dios tiene un plan para su vida.
Pese a su alejamiento de Hollywood, Lilly continúa vinculada al mundo audiovisual mediante su participación en “Legend of Destruction”, una película que relata la revuelta judía contra Roma y la destrucción del Templo de Jerusalén en el año 70. La actriz presta su voz para la versión en inglés e interpreta a la reina Bernice.
La producción se distingue por utilizar pinturas fijas acompañadas por las voces de los actores, que narran los acontecimientos de manera dramática. Lilly explicó que quedó cautivada desde los primeros segundos en que vio la película en su versión original en hebreo, antes de incorporarse al proyecto en inglés.
La intérprete destacó la intensidad narrativa de la obra y su relación con los conflictos internos de una sociedad dividida. Según su interpretación, la historia muestra cómo las disputas entre distintos sectores pueden conducir a la destrucción colectiva.
Lilly señaló que los acontecimientos representados tienen lugar aproximadamente 33 años después de la muerte de Cristo, en el contexto de la amenaza romana contra Jerusalén. Consideró que la historia refleja las consecuencias de la fragmentación social y de los enfrentamientos internos, que debilitaron a la población antes de la llegada de los romanos.
De esta manera, mientras mantiene distancia de la industria cinematográfica tradicional, Lilly continúa participando en proyectos que considera significativos y orienta su nueva etapa hacia la fe, el servicio y una vida alejada de las exigencias de la fama.