












El autoproclamado predicador cristiano Paul Mackenzie fue declarado culpable del asesinato en masa de 190 niños y un adulto por un tribunal de Mombasa, en Kenia. La sentencia también alcanzó a otras 29 personas señaladas como líderes de la organización religiosa denominada Buenas Noticias, establecida en la localidad de Shakahola.
El grupo se presentaba como una organización cristiana, pero fue descrito por medios internacionales como una secta obsesionada con el fin del mundo. Durante el juicio, varios testigos acusaron a Mackenzie de manipular a sus seguidores y de recurrir a grupos encargados de asesinar a quienes incumplieran los períodos de ayuno.
Según el veredicto, la privación de alimentos fue impuesta a través de algunos dirigentes y comenzó con los niños. Además, el sistema contaba con guardias que impedían que los integrantes escaparan. A la organización se le atribuyen muertes ocurridas entre enero de 2021 y septiembre de 2023.
El proceso judicial comenzó en 2024. Durante el juicio, Mackenzie se declaró inocente y sostuvo que nunca había obligado a nadie a ayunar. Sin embargo, la magistrada del Alto Tribunal de Mombasa, Diana Kavedza, lo declaró culpable junto con los otros 29 implicados.
Los informes médicos aportaron detalles sobre las causas de las 191 muertes investigadas. De acuerdo con la clasificación presentada durante el proceso, 112 fallecimientos quedaron registrados por causas no determinadas, 76 fueron atribuidos a la inanición, uno a una lesión traumática en la cabeza, otro a la compresión manual del cuello y uno más a la asfixia con características de inanición.
El caso salió a la luz en abril de 2023, cuando se denunció ante la policía la desaparición de uno de los integrantes de la secta. La investigación posterior condujo al descubrimiento de fosas comunes en las que se encontraron alrededor de 430 cuerpos de hombres, mujeres y niños, según informó Europa Press.
La tragedia también generó cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades y los mecanismos de control de las organizaciones religiosas. En 2023, representantes de distintas iglesias cristianas comparecieron ante el Comité Especial del Senado de Kenia sobre la Proliferación de Organizaciones Religiosas.
En aquella instancia participaron el Consejo Nacional de Iglesias de Kenia, la Alianza Evangélica de Kenia y la Conferencia de Obispos Católicos de Kenia. Los representantes señalaron fallas de seguridad que, a su juicio, no permitieron prevenir la masacre.
Nelson Makanda, en representación de la Alianza Evangélica de Kenia, pidió entonces que el caso fuera tratado como un episodio particular y grave, sin generalizar sus conclusiones al conjunto de las organizaciones cristianas.
La situación judicial de Mackenzie todavía no está completamente cerrada. Se espera que también deba enfrentar otras acusaciones relacionadas con asesinatos y posibles delitos de terrorismo.